Peregrino, amigo, viajemos juntos. La noche está cayendo, los animales salvajes merodean y nuestro fuego está pronto a apagarse. Pero si nos ponemos de acuerdo a compartir la guardia nocturna, vamos a conservar nuestras fuerzas.

Mañana nuestro camino será largo y posiblemente nos agotaremos. Caminemos juntos. Tendremos alegría y haremos de ello una celebración. Yo cantaré para ti la canción que cantaban tu madre, tu esposa y tu hermana. Tú me contarás la historia de tu padre acerca del héroe y sus logros. Deja que nuestro camino sea uno.

Ten cuidado de no pisar un escorpión y adviérteme de las serpientes. Recuerda, debemos arribar a una cierta aldea montañosa.

Viajero, sé mi amigo.

(Comunidad de la Nueva Era)